A sus 65 años, con sus brillantes ojos azules enmarcados por sus emblemáticas gafas Ray-Ban Wayfarer, Yann Le Cun, una figura destacada en el campo de la inteligencia artificial (IA), está decidido a abrir un nuevo capítulo en su vida. Después de sentar las bases de la inteligencia artificial moderna como investigador, lo que le valió el prestigioso Premio Turing 2018 junto con sus colegas Yoshua Bengio y Geoffrey Hinton, y de liderar la investigación sobre inteligencia artificial en Meta durante más de 12 años, el científico francés está lanzando su propia startup, llamada AMI, para Advanced Machine Intelligence. La ve como una “empresa global”.
Le Cun mantiene en secreto los detalles de su recaudación de fondos (estimada en 500 millones de euros) y la composición de su equipo hasta el anuncio formal, previsto para febrero. Por ahora se sabe que la sede de la empresa estará en París y que Le Cun ya ha contratado a Laurent Solly, ex director de Meta France, así como a Alex LeBrun, fundador de la start-up de inteligencia artificial centrada en la salud Nabla. El emprendedor, que también reside a tiempo parcial en Nueva York, espera que AMI ayude a marcar el comienzo de una nueva era para la inteligencia artificial. “Después del aprendizaje profundo hace 12 años y del auge de los chatbots como ChatGPT o Gemini hace tres años, estamos a punto de asistir a una tercera revolución: los sistemas de inteligencia artificial capaces de comprender el mundo físico real”, afirmó en un encuentro con periodistas en París el jueves 15 de enero, prometiendo aplicaciones industriales y de robótica. Le Cun no ocultó que su salida del Meta está ligada a desacuerdos estratégicos y mantuvo sus críticas a la «deriva autoritaria» del presidente estadounidense Donald Trump y de quienes lo apoyan, como Elon Musk.
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