Faltan siete horas para que el DBGB Kitchen and Bar abra oficialmente, pero la gente ya está sentada en el comedor del restaurante.
Todos tienen sus ordenadores portátiles y un par de ellos están reunidos en una mesa del bar. Y es que, durante el día, el restaurante funciona como espacio de trabajo compartido.

Eso es gracias a Spacious, una startup cofundada por Preston Pesek y Chris Smothers para aprovechar los restaurantes vacíos ofreciéndolos a autónomos y otras personas sin oficina como alternativa a las cafeterías abarrotadas.
Uno de los clientes del jueves por la mañana era Diana Montano, coordinadora de operaciones y proyectos de Museum Hack, que ofrece visitas interactivas a museos. Se reúne con los miembros de su equipo en el restaurante dos o tres veces por semana.
A veces charlan cerca de la barra. A veces se apiñan en el comedor privado y hacen llamadas telefónicas en las cabinas de los sofás.
«Me gusta el hecho de que no es el típico espacio de oficina: sólo escritorios y paredes blancas», dijo Montano a Business Insider. «Me gusta la flexibilidad de utilizar el espacio del restaurante y sentirme parte de la ciudad».
Más de 2.000 restaurantes de Manhattan y Brooklyn cierran todos los días antes de las 6 de la tarde, según Pesek, que anteriormente trabajó en la empresa de gestión inmobiliaria Fortress Investment Group. Smothers fue promotor de una lista de empresas emergentes.
«Esto es mucho mejor para llevar a cabo reuniones de negocios de manera social», dijo Pesek. «Cuando un lugar como DBGB está cerrado hasta las 5 o 6 de la tarde, significa básicamente un exceso de capacidad que tiene la ciudad en general. Mientras tanto, en cada cafetería por la que pasas, la gente se amontona con los portátiles».
El auge de la economía de los autónomos, unido a la mayor flexibilidad de las modalidades de trabajo actuales, está creando una gran demanda de espacios de trabajo no convencionales. Ya vimos el crecimiento explosivo de WeWork y de empresas recién llegadas como Mod, que ofrece zumos depurativos y recordatorios de meditación en su espacio de coworking.
Los fundadores de Spacious creen que la hospitalidad y la coherencia son importantes. Para ello, gestionan la lista de reproducción y el volumen de la música, instalan su propia red Wi-Fi, proporcionan café ilimitado (que será suministrado por Toby’s Estate, Irving Farm Coffee Roasters o Intelligentsia Coffee) y contratan a anfitriones a tiempo parcial para que se ocupen de los miembros. Smothers, que también es desarrollador, construyó una plataforma que recauda ingresos y permite un registro fácil.
A diferencia de la mayoría de los espacios de coworking, Spacious no subarrienda un espacio al propietario. La empresa cobra 95 dólares al mes por el acceso ilimitado a todos los locales (29 dólares por un pase de un día), y da una parte de los beneficios a los restaurantes asociados cada mes. Hasta ahora se han inscrito unas 50 personas.
El objetivo más ambicioso de Spacious es mejorar la cultura gastronómica permitiendo a los restaurantes centrarse en lo que mejor saben hacer. «Si podemos ayudar a aliviar la presión de la venta al por menor, los restaurantes podrán permitirse asumir más riesgos con la comida, o el jefe de cocina podrá experimentar más con nuevos conceptos», afirma Pesek.
Es bastante tentador trabajar en un restaurante cuando el personal de cocina ya está preparando, y Pesek dijo que en el futuro quieren ofrecer pequeñas comidas y un menú de almuerzo exclusivo para los socios. La barra libre también es una opción.
La startup ha cerrado recientemente una ronda de financiación de tres empresas de capital riesgo, entre ellas Lerer Hippeau Ventures, BoxGroup y SV Angel.
«Tenemos la capacidad de escalar rápidamente… una vez que lleguemos a un acuerdo con un socio, podemos abrir en dos semanas», dijo Pesek, citando la disponibilidad de Wi-Fi, cables y granos de café.
Spacious añadirá L’Apicio como segundo local a finales de junio. Es posible que haya más opciones en el Bajo Manhattan y en Williamsburg este verano.

